jueves, 22 de junio de 2017

¿Por qué merece la pena estudiar?

A ti, estudiante que no sabe qué hacer con su futuro, quiero dirigir estas palabras. A ti, que aguantas sentado/a en la silla durante horas a un/a profe por obligación. A ti que cada día te preguntas qué puñetas haces ahí y cómo pasar ese calvario...

No voy a engañarte. No voy a contarte ese cuento chino de que estudiar mola para convencerte, o de que es algo divertido y apasionante. Sé que ir al Instituto es una mierda. Aunque haya alguna asignatura que te pueda parecer interesante, nunca te gusta todo cuanto estudias; y materias que te parecen divertidas pero tu docente la convierte en un auténtico infierno.

No te esperabas que te soltase esa perla de sinceridad, ¿verdad? Sí, tienes razón: el sistema educativo está tan mal montado que ir al Instituto es horrible, una auténtica basura. Sientes que no aprendes nada y que lo que aprendes no te va a servir para nada. Vamos, te aburres y sientes que estás perdiendo el tiempo.

Entonces, si madrugar todos los días para ir a estudiar es una mierda, ¿por qué motivo tendrías que hacerlo?, te preguntarás. Muy sencillo: porque trabajar también es una mierda.

Levantarse para ir a un centro a aguantar la chapa de alguien a quien ni has elegido ni soportas es un auténtico fastidio. Pero piénsalo: ese fastidio dura unos pocos años. ¿Y sabes qué te vas a encontrar luego? Una mierda aún más grande. 

Chico, chica, en serio. Si estudiar es un aburrimiento, ni te imaginas lo que es levantarte todas las mañanas durante el resto de tu vida para hacer algo que no soportas. Trabajar también es una basura. A veces te apetece estar con tu peña, o simplemente el cuerpo te pide que te quedes en la cama. Pero tienes que ir sí o sí. Y no son unos poquitos años. Se trata de lo que vas a hacer el resto de tu vida. Así que, si vas a tener que levantarte de la cama para ir a trabajar durante toda tu maldita vida, en serio, lucha, al menos, por que ese puñetero trabajo sea lo que te apasione.

Estudia, estudia lo que sea. Peluquería, carpintería, química, actividades deportivas, medicina... lo que te dé la gana, pero que te apasione. Pasa unos pocos años de sufrimiento para que en un futuro, cuando vayas a trabajar, te paguen por disfrutar, por hacer lo que de verdad deseas y siempre has querido hacer. 

Estudia para poder convertir tu curro en un hobby. Estudia para poder ser feliz en vez de pasarte toda una vida entera con la amargura de no saber ni por qué sigues viviendo. 

Estudia para que se cumpla tu sueño y que si te explotan, sea con gusto, que sarna con gusto no pica. Estudia aunque lo odies. Estudia aunque te pierdas esa película de estreno en el cine. Estudia aunque esa asignatura no la aguantes y te resulte muy complicada de aprobar.

Estudia, estudia, estudia, como si la vida te fuese en ello, porque de verdad que la vida te va a ir en ello. 

Estudia para poder ser feliz y no pasarte una vida entera con la amargura de que si no aguantabas el Instituto, mucho menos la empresa.

No te voy a mentir: comprendo que estudiar te resulte desagradable. Pero en serio, te aseguro que después puede haber algo mucho peor. Te lo digo por experiencia, yo que fui un fontanero amargado pero ahora soy feliz como docente.

Solo para evitar eso, estudia. Te aseguro que merece la pena.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...